Tengo 15 años, una familia divina, mi hermano... amigos buenísimos, que siempre estuvieron para mi. Casa grande, con patio, mascotas. Yo que se, una vida normal, linda, pero que por alguna extraña razón, decidí arruinarla.
No sé bien cuándo empezó todo, ni cuando terminó.
¿Por dónde empiezo? Buena pregunta. Creo que nunca fui una persona normal, nunca fui de las típicas adolescentes que les importaba disfrutar, divertirse, salir a bailar. Prefería quedarme escuchando la discografía completa de los Guns, leer algún libro, preferencia Paulo Coelho, sacar fotos, etc. Siempre odié mi cuerpo, siempre tuve de pensamiento que estaba gorda, sé lo que esta bien y lo que está mal, pero me quise hacer la rebelde... y me salió mal.
Amaba con mi vida comer, amaba la comida, y creo que lo sigo haciendo. Un día comí demasiado y caí en razón, no sabía qué hacer. (Siempre odié hacer deporte, no era una buena opción, ya que lo detestaba) Fui al baño y automáticamente vomite.
Ahí creo que cambio mi vida, drásticamente.
Sabía que vomitar estaba mal, pero lo seguí haciendo y me convertí en bulímica. Le conté lo que me estaba pasando a mis mejores amigos, se enojaron y me dijeron que no podía ser tan hueca, nadie me entendía, ni yo misma.
Pasó el tiempo, y empecé a juntarme con otro tipo de personas. Creo que ahí fue cuando perdí todo, empecé a probar cosas nuevas, malas. Me volví completamente adicta al cigarrillo. Creo que en un momento me aburrió todo, y probé la marihuana, la cual también fue una adicción para mi. Y así iba mi vida, todo el tiempo en la calle, mis papás me notaban rara, pero yo no decía ninguna palabra.
- Florencia, ¿Podes comer? - Dijo mamá mientras cenábamos.
- Estoy comiendo - Dije
- No estas comiendo nada! - Ya estaba muy enojada mi vieja
- Si, estoy comiendo. No jodas !
- No me levantes el tono.
- Te levanto el tono, todo lo que quiero. - Me levanté y me encerré en mi pieza, mientras armaba un bolso con ropa, agarre el celular y le dije :
- Me voy, no llames, voy a estar bien.
- Estas loca? vos te quedas acá! - dijo mi papá.
- No jodas, chau. - Y me fui.
Realmente no sabía a dónde ir, tenía una casa de un amigo, pero realmente me daba vergüenza aparecer a las 10 de la noche en su casa, así que preferí llamar y preguntar si estaba. Hablé con el, me dijo que no había problema.
Llegué a la casa, me dio algo para comer y me arregló el cuarto ;
- ¡¿Qué te pasó?! - Dijo él.
- Me peleé con mis viejos, y ya no aguanto mas mi vida- contesté.
- Tenes 15 años Florencia, no podes no aguantar tu vida. Yo tengo 19, y sabes todo lo que viví.
- No importa, no creo que tengas el mismo trastorno que tengo yo en mi cabeza.
- Tenes razón, estás loca.
- Como digas...
Dormí, tan bien, relajada. A las 10 a.m me despierta Nahuel, con un rico desayuno. Me dijo "buen día, y perdón por lo que te dije ayer", le sonreí y lo abrasé. Me hizo pensar, a la tarde volví a casa, le dije todo lo que me pasaba a mi mamá, la cual no paraba de llorar y preguntarse qué cosa había hecho mal, yo le dije que ella no había hecho nada, que era yo. Y tenía razón.
Me metí en la ducha, y empecé a cortarme, siempre fue una salida, mala... pero de todas formas una salida, de volcar todo lo que me dolía en la cabeza, a un dolor físico. Esa fue mi última noche. Mis viejos me encontraron desangrada, en la bañera. Mi idea no era suicidarme, ni pensé en cuánto me estaba cortando. Pero creo, que ahorre varios problemas.
Hoy veo lo que es la vida de mi familia, y todo lo que desperdicié por ser un 'modelo' de barbie, lo cual no valió la pena, para nada. Mi familia está bien, feliz. Aunque mi mamá llore todas las noches por mi, sé que tiene mejor vida de lo que tenía.
Me arrepiento de muchas cosas, pero ya es tarde, no puedo volver. No sé dónde estoy, ni qué va a ser de mi, lo único que se, es que no voy a desaprovechar esta oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario